{"id":230,"date":"2019-03-28T17:17:26","date_gmt":"2019-03-28T17:17:26","guid":{"rendered":"http:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/?p=230"},"modified":"2019-03-28T17:23:06","modified_gmt":"2019-03-28T17:23:06","slug":"la-familia-y-las-enfermedades-cronicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/2019\/03\/28\/la-familia-y-las-enfermedades-cronicas\/","title":{"rendered":"La familia y las enfermedades cr\u00f3nicas"},"content":{"rendered":"<p>Cuando una enfermedad cr\u00f3nica aparece, se pueden presentar momentos de crisis y desorganizaci\u00f3n en toda la familia por los cambios que supone. Es natural que se experimente una p\u00e9rdida de control y que, en primera instancia, se afronte esta situaci\u00f3n de la misma forma en que se han afrontado otras crisis o momentos de tensi\u00f3n.<\/p>\n<p>A\u00fan cuando los estilos de cada familia para afrontar la enfermedad pueden ser muy variados, hay dos aspectos muy importantes a tomar en cuenta. El primero de estos aspectos es aprender a convivir con la enfermedad d\u00eda a d\u00eda: una dosis de flexibilidad suele ser de gran ayuda para sobrellevar los cambios y generar nuevos recursos. El segundo aspecto es lograr un equilibrio entre la cercan\u00eda y la distancia que se tiene con la persona que ha sido diagnosticada con la enfermedad ya que, demasiada cercan\u00eda o sobreinvolucramiento puede restarle autonom\u00eda y por otra parte, demasiada distancia puede generar un sentimiento de abandono.<\/p>\n<p>El apoyo psicol\u00f3gico puede ayudar a gestionar las emociones que surgen en todos los miembros de la familia ante estos procesos de acomodaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando una enfermedad cr\u00f3nica aparece, se pueden presentar momentos de crisis y desorganizaci\u00f3n en toda la familia por los cambios que supone. Es natural que se experimente una p\u00e9rdida de control y que, en primera instancia, se afronte esta situaci\u00f3n de la misma forma en que se han afrontado otras crisis o momentos de tensi\u00f3n. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":233,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[154,157,149,156,31,48,152,80,146,49,145,147,153,117,144,151,57,150,131,30,12,51,29,155,148,142],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230"}],"collection":[{"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=230"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":232,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/230\/revisions\/232"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/233"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/barcelonapsicologia.es\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}